Argentina lidera el consumo mundial de huevos: claves de su éxito y cómo se producen

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El consumo de huevos en Argentina superó a México y se consolidara como el mayor consumidor de este alimento en el mundo.

El columnista gastronómico Nico Visne en su sección “Picado Fino”, analizó las últimas cifras conocidas, la producción local y las distintas formas de preparación del huevo.

Consumo

Argentina registró en 2025 un consumo de 398 huevos por persona por año, lo que equivale a 1,10 porciones diarias por habitante. En 2024 el número había sido de 363, y en 2023, cuando el país destronó a México, el promedio mundial era de apenas 180 huevos por persona al año, mientras que en América Latina se situaba en 263.

A escala mundial, en 2023 se consumieron 1,7 billones de huevos, equivalentes a 91 millones de toneladas. China concentró cerca del 38% de la producción mundial ese año, seguida por India y Estados Unidos.

En Argentina, durante 2025 se produjeron alrededor de 19.000 millones de huevos, lo que posicionó al país no solo como líder en consumo sino también como productor de magnitud.

Entre las provincias, Tucumán se destacó con alrededor de 400 huevos por habitante por año. Nico señaló que ese alto consumo provincial tiene relación directa con las comidas regionales por excelencia: el sándwich tucumano de milanesa y la empanada tucumana, ambos con huevo entre sus ingredientes.

Gallinas felices

El productor avícola Martín Vouillat , cuyo emprendimiento Mac Vou opera entre las localidades de Cinco Saltos y Centenario, aportó su visión sobre las diferencias entre sistemas de producción.

Según explicó, las denominadas «gallinas felices» son aquellas criadas libres de jaula, con acceso a un aviario donde pueden comportarse de manera natural, con perchas para dormir, nidos para poner sus huevos, comederos, agua fresca permanente y acceso a pastoreo. «Es la calidad de vida, es el espacio de vida y es la posibilidad de poder comportarse como lo harían en un ambiente natural pero a una escala productiva», señaló Vouillat.

Nico planteó que la alimentación de la gallina incide directamente en la calidad del producto: «No es lo mismo alimentar alimento balanceado full todo el tiempo, que tiene un montón de cosas, que en definitiva a la larga no sé si están tan buenas», se dijo. Se reconoció que este modelo de producción es más costoso, aunque se evaluó positivamente la relación entre el gasto y el beneficio obtenido.

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