Llaman a declarar La madre del soldado Pablo Córdoba, Natalia Uribe, confirmó en LU5 que la justicia llamó a indagatoria a los dos jefes militares a cargo al momento de la muerte de su hijo, una noticia que la familia recibió con esperanza tras 39 meses de espera. La audiencia está fijada para el 9 de septiembre.
Uribe identificó a los citados como el Teniente Coronel Lamas y el Teniente Coronel Green, jefes del Grupo de Artillería 16 y del Val Neuquén respectivamente, las dos unidades que operan en Zapala. Según explicó, ambos deberán rendir cuentas ante la justicia en su carácter de jefes a cargo del cuartel en el momento en que ocurrieron los hechos.
«Estamos esperanzados de que esto empiece a avanzar, de que se encamine», dijo Uribe, quien reconoció que el camino hasta aquí fue agotador. «La verdad es que es muchísimo el tiempo que hemos estado esperando. Ya 39 meses que estamos recibiendo migajas de la justicia», afirmó. En su opinión, es hora de que la causa comience a clarificarse.
La madre de Pablo Córdoba fue contundente: «Falta que indiquen a los asesinos». Sostuvo que si bien reconoce la responsabilidad de los jefes militares, la familia necesita saber quiénes fueron los ejecutores materiales de los disparos contra Pablo. «Hasta que eso no suceda, no vamos a sentir que esto es una justicia verdadera y completa», señaló.

Uribe explicó que la familia sostiene que hubo más de una persona involucrada directamente en la muerte del soldado, y fundamentó esa convicción en la pericia sobre el comportamiento de la sangre. Según detalló, la evidencia indica que, luego del disparo bajo el mentón, Pablo fue sentado y trasladado, lo que implica la participación de más de una persona. «Él tenía tanta sangre en las piernas que pensaban que estaba herido incluso en las piernas y no estaba herido», relató. En su opinión, esa pericia es un indicativo claro de que no se trató de un hecho individual.

Uribe reiteró que la familia está convencida de que hay mucha gente que mintió dentro del expediente y que todos los responsables, más allá de los jefes ya citados, deben responder ante la justicia.
