La Federación Argentina de Cardiología destaca la importancia de cuidar nuestro corazón ante emociones profundas generadas por situaciones diversas. Las relaciones humanas sanas, verdaderas y amorosas fomentan la salud cardiovascular, ya que el corazón no solo late sino que responde al estrés emocional de forma concreta y hasta peligrosa.

La cardióloga e integrante de la Federación Argentina de Cardiología, La Dra. Paola Courtade, (MP.7165) dijo a LU5 que toda la vida “dibujamos el amor en forma de corazones” aunque se demostró que los sentimientos se procesan a nivel cerebral. Sin embargo aclaró que las emociones no están del todo desconectadas al corazón.
“Las emociones que repercuten en los centros cerebrales van a enviar neurotrasmisores y hormonas que van a afectar al corazón”, aseguró Courtade.
“Por eso ante una emoción el corazón puede reaccionar aumentando su frecuencia cardíaca, su presión arterial, entonces hay una conexión entre el cerebro, la emoción y el corazón”, señaló.

La profesional comentó que ante estímulos intensos que no se puedan gestionar, tanto de felicidad como de tristeza, la adrenalina puede generar una “miocardiopatía por estrés”, una entidad que muchas veces la nombraron como “el corazón roto”.
“Lo que genera es un dolor en el centro del pecho tan intenso como si fuera un infarto y muchas veces se confunde”, destacó la especialista.
“La diferencia es que en el infarto las arterias están tapadas y en estas emociones tan intensas las arterias están sanas, pero los síntomas son similares y a través de estudios se puede determinar”, reconoció.
Finalmente, Courtade habló de aquellas personas que al no poder manejar lo que les pasa y que descartan problemas orgánicos, necesitan un acompañamiento psicológico para aprender a gestionar sus emociones.
