El Día Mundial de Concientización sobre el Linfoma puso en foco una estadística alarmante difundida por la Coalición contra el Linfoma: el 62% de los pacientes recibió inicialmente un diagnóstico erróneo, una cifra que refleja las dificultades que enfrenta la población para identificar y consultar a tiempo por esta enfermedad oncológica.
La periodista Carla Sanhueza señaló que el linfoma se origina en los linfocitos, las células que forman parte del sistema de defensa del organismo.
Existen dos grandes grupos: el linfoma de Hodgkin y los linfomas no Hodgkin, que incluyen distintos subtipos y requieren tratamientos específicos.

A nivel mundial se registran entre 20 y 25 casos nuevos cada 100.000 habitantes por año, y puede presentarse a cualquier edad.
Entre las manifestaciones más frecuentes aparece el crecimiento generalmente indoloro de los ganglios, que pueden aparecer en el cuello, las axilas y las ingles. También pueden presentarse cansancio, aumento de la temperatura, pérdida de peso sin causa aparente, sudores nocturnos, picazón persistente, tos o falta de aire. Sin embargo, estos síntomas pueden tener múltiples causas y no permiten por sí solos diagnosticar un linfoma, por lo que se subrayó la importancia de consultar al médico cuando persisten o generan preocupación.
Datos preocupantes
Los datos presentados por la Coalición contra el Linfoma en el marco de esta jornada evidenciaron un profundo desconocimiento de la enfermedad en la población. El 75% de las personas diagnosticadas no conocía los síntomas del linfoma, el 73% desconocía la enfermedad en general, y el 58% de los pacientes demoró seis meses en consultar después de la aparición del primer síntoma.
Estos números subrayan que el diagnóstico requiere una evaluación médica y estudios específicos, y que cada paciente necesita un abordaje individual dado que existen diferentes tipos y subtipos dentro del concepto del linfoma.
