El índice de salarios publicado por el INDEC para el mes de junio fueron el tema central de la columna de Carlos Lamiral, periodista de Economía, quien afirmó que los datos oficiales no reflejan la pérdida acumulada de poder adquisitivo que sufren los trabajadores argentinos desde el inicio del gobierno.
Según los datos del INDEC, los salarios en Argentina subieron en promedio un 2,9% en junio, por encima de la inflación de ese mes, que fue del 1,9%. Sin embargo, Lamiral advirtieron que ese número global esconde diferencias significativas entre sectores.
El sector privado registrado —trabajadores en relación de dependencia formal— creció apenas un 1,9% en junio, empatando exactamente con la inflación, mientras que el salario público subió un 3,4% y el sector no registrado lo hizo un 4,4%.
En tanto, el salario público probablemente refleja incrementos otorgados por provincias y municipios, no por el gobierno nacional. En ese sentido, Lamiral subrayó que los empleados públicos de la Nación experimentaron una caída de más del 30% en sus salarios en términos reales, según admite el propio gobierno.
Respecto al sector no registrado, algunas explicaciones apuntan a cuestiones metodológicas o a la reclasificación de planes sociales con contraprestación laboral.
El dato más relevante no es la comparación mes a mes de este año, sino lo que ocurrió entre diciembre de 2023 y marzo de 2024. Según señalo, en esos tres meses se destruyó prácticamente el poder adquisitivo de los trabajadores, y ese golpe no se recuperó.
Lamiral indicó que, tomando el período completo desde el inicio del gobierno, el sector privado registrado acumula una pérdida de aproximadamente el 20% del salario en términos reales, con variaciones entre sectores: algunos trabajadores pierden más y otros menos, pero la caída promedio ronda ese porcentaje.
