El presidente argentino Javier Milei desató un conflicto diplomático con Brasil al tratar a Lula Da Silva de “Presidiario” y “basura socialista” y calificar al juez Alexandre de Moraes de “basura calva” durante su visita relámpago a San Pablo, un viaje de menos de doce horas que tuvo lugar el sábado y que generó reacciones inmediatas de las autoridades brasileñas.
Milei viajó a San Pablo para reunirse con el gobernador Tarcisio Gómez de Freitas, ex ministro de Infraestructura del gobierno de Jair Bolsonaro y uno de los líderes de la ultraderecha brasileña, quien lo recibió con honores de jefe de Estado y le entregó una orden al mérito y al honor. El encuentro principal, sin embargo, fue con Flavio Bolsonaro, quien el sábado fue nominado candidato presidencial por el Partido Liberal, el partido del bolsonarismo, de cara a las elecciones presidenciales del 4 de octubre, en las que buscará competir con el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien aspira a la reelección.
Durante su estadía, Milei realizó una comparación entre el “riesgo Lula” en Brasil y lo que él denominó el “riesgo Kuka” en Argentina, y trató a Lula de “presidiario”. Las declaraciones más explosivas, no obstante, apuntaron al juez Alexandre de Moraes, magistrado del Superior Tribunal de Brasil, quien impidió que Milei visitara al expresidente Jair Bolsonaro. Bolsonaro cumple una condena relacionada con haber promovido los incidentes del Palacio do Planalto del 8 de enero de 2023, cuando Lula había cumplido apenas una semana en el poder. Milei calificó al juez de “basura calva”, expresión que generó el repudio del Superior Tribunal de Brasil en defensa del magistrado.
La respuesta diplomática de Brasilia fue inmediata. El gobierno brasileño decidió llamar a consultas a Julio Vitelli, embajador de Brasil en Buenos Aires, mientras que el Itamaraty, el Palacio de Relaciones Exteriores de Brasil, convocó al embajador argentino en Brasilia, Guillermo Raimondi, para que brindara explicaciones. Desde la Casa Rosada se indicó que el gobierno comprende el incidente pero que no pedirá disculpas.

Claudio Mardones, columnista de actualidad nacional de Línea Abierta, también se señaló que uno de los principales interesados en la situación es Donald Trump, quien desde Washington sigue de cerca los movimientos políticos en Brasil de cara a las elecciones de octubre. Trump, amigo de Jair Bolsonaro al igual que Milei, tendría interés en influir en esos comicios y en respaldar la candidatura de Flavio Bolsonaro, quien por el momento no atraviesa un buen momento en las encuestas.
