Kurruf es un cóndor andino de unos siete u ocho años que fue rescatado por segunda vez y, tras completar un nuevo proceso de rehabilitación, volvió a ser liberado el 10 de septiembre en la sierra de Pailemán, Río Negro.
Lina Zavala, responsable de Operaciones de Rescate de la Fundación Temaikén, confirmó que la organización participó activamente en el proceso de rescate del ave, aunque aclaró que la institución no estuvo presente en la segunda instancia de liberación del cóndor.

Fue precisamente su rol en esa etapa previa de rescate el motivo por el cual se la convocó para hablar sobre el trabajo realizado por la organización.
Lina explicó en LU5 que su primer rescate ocurrió en 2020, cuando era juvenil, estaba muy debilitado y todavía no sabía alimentarse ni desenvolverse en la naturaleza.
En su segundo ingreso presentó decaimiento, diarrea, una fuerte irritación en la cloaca y una pata inflamada, aunque los veterinarios lograron recuperarlo sin determinar con precisión el origen del cuadro.
Zavala destacó que el trabajo de rescate, rehabilitación y liberación se realiza de manera articulada entre numerosas organizaciones, y señaló que lo ideal es no volver a encontrar a Kurruf, porque eso significaría que continúa viviendo en libertad y en buenas condiciones.
