Momento inesperado: Una crisis convulsiva puede presentarse de forma repentina durante el esfuerzo físico

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El neurólogo Javier Villagra (M.N 1011) explicó en LU5 las características clínicas de las crisis convulsivas y alertó sobre su capacidad de ocurrir en cualquier contexto, a propósito del caso de Jamal Musiala, jugador del Bayern Múnich, quien sufrió dos episodios convulsivos en un lapso de cuatro días.

El especialista describió el mecanismo del episodio a partir de los movimientos de automatismo observados en el futbolista. Según Villagra, esos movimientos —que pueden manifestarse en las manos, los brazos, la cara, los labios o mediante gestos de chupeteo— son señales de que la persona está en un estado de desconexión. «La persona está desconectada con la mirada como perdida», precisó el neurólogo, y explicó que en ese momento el episodio puede continuar con una convulsión generalizada hacia el resto del cerebro, momento en el cual el paciente cae al suelo y presenta manifestación tónica en los músculos.

Villagra fue consultado sobre si los episodios del jugador correspondían a lo que se conoce como crisis de ausencia, término que circuló en algunos medios. El neurólogo confirmó que las crisis de ausencia son una forma de convulsión generalizada: «Una ausencia real es una descarga de todo el cerebro, de la corteza cerebral».

Señaló que este tipo de episodios es más común en niños, aunque aclaró que también puede presentarse en adultos, incluyendo personas que las padecieron en la infancia y las continúan teniendo en la vida adulta.

El neurólogo subrayó que las crisis convulsivas no discriminan situaciones ni contextos. «Puede ocurrir estando sentado, conversando, mirando televisión, o nadando, o en un evento deportivo, en una exigencia deportiva», afirmó Villagra.

En ese sentido, advirtió que el alto rendimiento físico no es un factor determinante para desencadenar el episodio: la crisis puede presentarse con igual probabilidad en una actividad cotidiana.

Respecto a si el calor intenso que se registraba ese día pudo haber influido en el episodio, Villagra explicó que las condiciones ambientales pueden actuar como desencadenante del inicio de una crisis, pero no como causa. «El calor puede influir en el inicio del episodio convulsivo, pero no es la causa. La causa hay que buscarla», sostuvo, e indicó que para ello se requiere un estudio exhaustivo que incluya una resonancia magnética cerebral con protocolo específico para convulsiones.

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