La Legislatura de Neuquén recibió un proyecto de ley que declara en riesgo al sistema comercial neuquino por 365 días y suspende, durante ese plazo, la habilitación de nuevas ferias internadas, multipunto, “saladitas” y mercados itinerantes que operen fuera de las reglas del comercio formal.
El proyecto fue presentado por el legislador provincial Ramón Fernández (MPN), quien explicó en LU5 que la medida no implica una prohibición definitiva de este tipo de ferias, sino un período de pausa destinado a ordenar el marco normativo. «No se va a prohibir el ingreso de ferias, de saladitas, de showrooms, sino que se va a legislar de manera tal que quien quiera hacerlo pida un permiso y tenga que pagar para la instalación eventual de esta feria», precisó.

Según el diputado provincial, uno de los principales problemas que motivó la iniciativa es la competencia desleal que estas ferias generan respecto a los comercios radicados en la ciudad.
En su opinión, un local comercial paga impuestos, servicios y derechos retributivos, mientras que las ferias no lo hacen, o lo hacen de manera muy parcial. Señaló además que, en muchos casos, quien tributa no es el feriante en sí mismo, sino la persona que le vende el puesto, y que incluso en esos casos no siempre queda claro si efectivamente se cumple con las obligaciones fiscales.
Fernández subrayó que la regulación apunta a establecer un canon más elevado para las ferias de gran escala, diferenciándolas de los emprendedores individuales que elaboran sus propios productos y que también suelen participar de este tipo de eventos.
En ese sentido, indicó que el proyecto busca que el costo impositivo refleje el volumen y la naturaleza comercial de cada actividad: «Ese producto debe tener un costo más alto de impuestos, de pagar un retributivo», sostuvo, en comparación con lo que abonaría un pequeño emprendedor que vende un producto de elaboración propia.
El legislador también mencionó que la norma deberá contar con la adhesión de los municipios de la provincia para tener vigencia plena.
