“Óreo”, el nuevo integrante canino del Poder Judicial de Neuquén

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El Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Neuquén presentó a un nuevo integrante del cuerpo judicial de la provincia: un perro. Su nombre es “Óreo”, es de raza Australian Labradoodle y llegó desde la ciudad de Buenos Aires gracias a un acuerdo entre el TSJ y el Ministerio Público Tutelar (MPT) de CABA. El propósito de Óreo será acompañar a niñas, niños y adolescentes que declaren en Cámara Gesell.

El MPT posee desde octubre de 2019 un equipo de Perros de Asistencia Judicial. En esta ocasión, es la primera vez que entrenaron a un perro de terapia para Neuquén. Además, capacitaron a su cuidadora para acompañar a niñas, niños y adolescentes víctimas de violencia. 

Óreo fue donado por el criadero “Spal Labradoodles”, ubicado en la localidad bonaerense de Pilar.

Laura Grindetti es asesora general tutelar de niñas, niños y adolescentes del MPT de la ciudad de Buenos Aires. En diálogo con LU5, la funcionaria comentó que desde que comenzaron a implementar el programa en CABA, los resultados con los chicos “son asombrosos”.

“Buscamos reducir los niveles de ansiedad y de estrés que le genera a los chicos esta situación de declarar, porque ellos van a un ámbito judicial a contarle a alguien que no conoce situaciones traumáticas que sufrieron”, explicó.

Según Grindetti, los jóvenes acuden “tristes, ansiosos, tímidos y el trabajo con los perros los ayuda a relajarse y a construir una línea de confianza con la psicóloga para poder favorecer el relato”. El acompañamiento de los canes no finaliza en esa instancia de declaración, “cuando terminan de declarar, se quedan jugando con los perros para calmar la ansiedad que le produjo volver a revivir lo que habían pasado”, comento.

“Óreo” llegó al MPT con cuatro meses de vida y allí comenzaron a trabajar en su educación a través del juego, desensibilizándolo en el peinado, en el contacto y con el ruido ambiente. Del entrenamiento también participaron Titán y Brownie, los perros del MPT, para que Óreo imitara la forma en que se acercan e interactúan con las chicas y chicos.

Según el relevamiento sobre el funcionamiento del programa que hicieron desde el MPT, los resultados fueron positivos. “El 82% de los chicos que pasaron por este programa manifestaron irse mejor y más contentos de lo que llegaron”, detalló Grindetti. Por otra parte, destacó la importancia del acompañamiento canino en estas circunstancias: “este programa significa que el acto de declarar deje de ser una situación revictimizante para los chicos y empiece a ser un proceso de sanación”.

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