En la provincia de Neuquén, Noemí Matamala se convirtió en el primer femicidio de 2026 tras morir el 3 de septiembre, casi dos semanas después de ser atacada a hachazos por su pareja, Lucas Daniel Serrano, de 38 años, en la localidad de Aluminé.
En la Columna Bellas y Fuertes, la periodista Ailín Trepiana informó que la agresión ocurrió el 21 de agosto. Relató que Matamala recibió múltiples heridas en la cabeza con un hacha y fue trasladada al hospital Castro Rendón, donde permaneció gravemente internada durante casi dos semanas.
Su fallecimiento, confirmado el 3 de septiembre, conmocionó a la comunidad de Aluminé, una localidad pequeña donde la víctima era conocida por todos sus vecinos.
Lucas Daniel Serrano se encuentra actualmente preso con prisión preventiva bajo la acusación de intento de femicidio. Tras el fallecimiento de Matamala, está pendiente la reformulación de los cargos para que la imputación sea por femicidio consumado.
El caso adquirió además una dimensión institucional polémica: Serrano tenía al momento del ataque tres pedidos de captura vigentes emitidos por la justicia de Chaco, relacionados con dos delitos contra la integridad sexual y un delito contra la propiedad, sin que ninguno hubiera derivado en una condena efectiva. Esta situación puso en evidencia, según señaló Trepiana, la forma en que las distintas áreas del Estado pueden entrecruzarse de manera paradójica a la hora de intervenir.
Por otro lado, el Gobierno de Neuquén activó una herramienta institucional ante el fallecimiento de Matamala: el Cuerpo de Abogadas de Neuquén anunció que asumiría la representación legal del caso, brindando patrocinio jurídico gratuito a la víctima. Este cuerpo opera en el marco de la ley provincial 3106, aprobada en 2018, reglamentada en 2020 y aplicada desde 2021.
La Secretaria de Mujeres y Diversidad del Gobierno de Neuquén, Lorena Barabini, se refirió al caso y reconoció la gravedad de la situación. «Lamentablemente nos enfrenta a una realidad que en este caso se manifiesta en su peor expresión, que es esta violencia extrema», afirmó.
Barabini planteó además la pregunta que subyace a este tipo de tragedias: «¿Cómo construimos las políticas acertadas para llegar a tiempo?», y admitió que en este caso el Estado llegó «al momento posterior».
