Argentina conmemora al general San Martín en el 176º aniversario de su muerte, un prócer profundamente arraigado a la memoria de los argentinos por su legado político-militar y el significado de la palabra libertad en el debate contemporáneo.
En diálogo con LU5, Diego Citterio, Licenciado en Historia – Profesor adjunto de Historiografía de la carrera de historia de la Universidad Nacional de Jujuy, señaló que la unanimidad con la que la sociedad argentina recuerda a San Martín tiene una explicación concreta: «San Martín fue el primer militar profesional que viene a pelear en la revolución de la independencia».

Según el historiador, el resto de los revolucionarios de la época, entre ellos Manuel Belgrano, Mariano Moreno y Juan José Castelli, no eran militares de carrera, y eso marcó una diferencia fundamental: San Martín tenía un programa político definido para la liberación del continente, algo que los otros revolucionarios no habían logrado articular con la misma claridad entre 1810 y 1816.
La consagración de San Martín como prócer máximo de la Argentina no fue espontánea, sino el resultado de una construcción historiográfica. El historiador Bartolomé Mitre fue quien comenzó a escribir la historia de la independencia argentina a través de la vida de San Martín, y esa narrativa se consolidó durante prácticamente todo el siglo XX como una herramienta para formar en valores a las nuevas generaciones.
Sobre el plan militar de San Martín, Diego comentó que uno de sus ejes centrales fue la decisión de abandonar el avance por las provincias del norte, una región que, según recordó, estuvo en guerra de manera ininterrumpida.
«Yo vivo en la provincia de Jujuy, donde fue un centro de guerra desde 1800 hasta 1825», destacó.
La estrategia alternativa fue el cruce de los Andes, que el historiador describió como compleja pero planificada con rigor: «El cruce de los Andes se realiza en meses donde se pueden cruzar los Andes», subrayó, desmitificando en parte la idea de una hazaña improvisada.
Al cierre, Citterio, fue consultado por la relación entre el legado de San Martín y el uso que se hace hoy de la palabra libertad. Fue categórico: «La libertad de San Martín no es la misma libertad que proclama el gobierno actual nacional, no es para nada esa misma libertad».
Para ilustrar su argumento, citó una proclama del propio San Martín: «Andaremos en pelota como nuestros paisanos los indios, seamos libres, lo demás no importa nada».
En contraste con ese ideal, describió la libertad actual como «la libertad del endeudamiento financiero», la de «hacer un acuerdo entre privados, deúdate y si no lo podés pagar, fíjate cómo lo resolvés». Según el profesor, esa concepción no tiene ninguna relación con el ideario sanmartiniano.
«La libertad de San Martín es otra cosa, es otro ideal, otra forma de vida», sostuvo y agregó: «durante mucho tiempo reivindicó su vínculo con los pueblos originarios de Mendoza y con los sectores populares que lo ayudaron en la campaña», lo que, a su juicio, lo aleja completamente de lo que denominó «los llamados liberales del siglo XXI».
