Rattenbach asegura que la causa Malvinas «no nace ni muere en 1982»

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La victoria de Argentina sobre Inglaterra en las semifinales del Mundial y la bandera desplegada por la selección con la inscripción “Las Malvinas son argentinas” generó emocionó a miles de argentinos.

Impulsados por todos los sentimientos que brotaron, el equipo de Viento a Favor se comunicó con Juan Augusto Rattenbach, un trabajador del Museo de Malvinas, además de docente universitario, abogado y autor del libro “Crónicas de una incursión a Malvinas“.

Al referirse a su postura, Rattenbach sostuvo que la causa Malvinas «no nace ni muere en 1982» y llamó a entenderla como una reivindicación soberana que atraviesa toda la historia argentina.

El gesto de la bandera pos partido -afirmó- “repercutió en todos los medios del mundo” y “llegó el momento donde ya no hay excusas para Malvinas“.

El especialista señaló que el partido generó en él una emoción muy fuerte desde antes de que comenzara. «La selección tenía una sola misión que era ganar el partido y lo terminó coronando», afirmó.

La repercusión de la consigna que los jugadores levantaron tras el triunfo alcanzó a todos los medios del mundo. En su opinión, ese gesto deportivo tuvo una dimensión política directa: «Me parece que la selección marcó el rumbo de la política internacional argentina, también de la política argentina, y me parece que llegó el momento donde ya no hay excusas para Malvinas».

Sobre la identidad como concepto central de su libro, Juan subrayó que la causa Malvinas registra el mayor nivel de consenso en Argentina, con un porcentaje del 95%. En un país que, según describió atraviesa profundas divisiones internas, Rattenbach consideró que Malvinas puede funcionar como «la herramienta para unir a un país en pos de su soberanía», razón por la cual, en su visión, Gran Bretaña tiene interés en que ese consenso se debilite.

Rattenbach describió el viaje a las islas como la experiencia más transformadora de su vida. Compró el pasaje el 20 de diciembre «ya con copa en mano», según sus propias palabras, por temor a que adquirirlo antes pudiera alterar los designios de la selección argentina en el Mundial de Qatar 2022. Durante ocho días recorrió el archipiélago y a su regreso se puso de inmediato a escribir lo que había vivido. «Uno no vuelve igual de las islas», definiéndolo como «un viaje de ida en términos espirituales».

El autor relató que el libro busca ser una experiencia casi inmersiva, con códigos QR que incluyen vÍdeos, para que el lector pueda «viajar a Malvinas» sin salir del continente.

En su opinión, el objetivo de la publicación es aportar «un granito más de arena para la malvinización» y hacer visible que Argentina tiene «el territorio ocupado por una potencia que nos ve como un enemigo».

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