Una cervecería artesanal de Argentina ganó el Mundial de cervezas

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En Nashville, capital del estado de Tennessee (Estados Unidos), una cerveza de origen argentino hizo historia. Se trata de “Ábrette Sésamo”, una variedad producida por la cervecería “Juguetes perdidos”, que ganó la medalla de oro en la World Beer Cup. Este es el evento más importante a nivel mundial en el que se premia a las mejores bebidas.

Más de 2500 cervecerías de 50 países, se presentaron a la cita mundialista y el jurado eligió a “Abrette Sésamo” como la mejor entre 10.200 cervezas.

Los responsables de la elaboración de la fórmula campeona son Ricardo “Semilla” Aftyka, Sergio “Pisa” Picciani y Rodrigo “Ian” Lorande.

Los tres socios y amigos encararon el proyecto de la cervecería artesanal en 2014. Fanáticos de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, decidieron bautizar al emprendimiento con uno de los temas más famosos de la banda: “Juguetes perdidos”.

Tras años de trabajo y desarrollo de diversas variedades de cerveza, obtuvieron 159 reconocimientos tanto nacionales como internacionales. Sin embargo, a “Juguetes perdidos” les faltaba un premio de talla mundial.

Fue así que se presentaron en la World Beer Cup con “Abrette Sésamo”, una wild beer que tiene un tiempo de elaboración de casi tres años en total.

En diálogo con Viento a Favor, Ricardo “Semilla” Aftyka contó el orgullo que sintió por recibir la medalla de oro: “es por lejos la competencia más prestigiosa del mundo de cervezas, este fue el premio número 160 que ganamos y puedo decir que cambio los 159 anteriores por este, porque es un premio mundial.

El cervecero remarcó que es la primera medalla de oro para Argentina en un mundial y aseguró que eso “habla muy bien de la cerveza artesanal que se hace en el país”. 

Acerca del tipo de cerveza que es “Abrette Sésamo”, Aftyka explicó: “es una wild beer, un estilo particular porque es de fermentación espontánea. El proceso consiste en hacer el mosto, dejarlo fermentar de manera espontánea, luego la cerveza se va a barricas durante veinte meses, y ésta que ganó estuvo en barricas de vino blanco”.

“Semilla” detalló que durante esos veinte meses, las bacterias y las levaduras salvajes van trabajando, la cerveza se va secando y va tomando los sabores del vino blanco. Una vez que culmina esa etapa, hay que hacer una refermentación lenta en la botella de manera natural y eso dura un año.

“Al final tenes casi tres años de proceso para terminar la cerveza y lo que te encontrás es un producto muy parecido al champagne, porque tiene aromas a frutas amarillas como peras o duraznos, es seco, efervescente, chispeante, por eso se embotella en botellas de champagne con corcho”, agregó Aftyka. Además, otra cualidad de “Abrette Sésamo” es que es una cerveza de guarda, lo que significa que se puede almacenar cerrada hasta diez años.

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