Llegó la Primavera y nuestro amigo jardinero Germán Ruiz vistió el estudio de LU5 con margaritas africanas, una planta ideal para esta estación.

Según Ruiz, se trata de una planta rústica herbácea que crece aproximadamente 60 centímetros de alto por 60 de ancho y se adapta muy bien a las condiciones de la zona patagónica. «Le gusta el sol. Le gusta nuestros suelos. Muy fácil de cuidar», señaló nuestro amigo jardinero, quien destacó que puede cultivarse tanto en maceta como directamente en tierra, donde con el tiempo forma una mata compacta.
Uno de los aspectos que más llamó la atención en el estudio fue la particularidad del color de estas flores. Ruiz explicó que los pétalos son blancos, pero el centro se va volviendo violáceo a medida que avanza la temporada.
Según indicó, este cambio cumple una función biológica precisa: «Es para que las abejas identifiquen el centro, digamos, su centro va a ser de color oscuro y sus pétalos blancos. Entonces, la abeja va a buscar el centro de la flor y no otro tipo de flor».

En cuanto a la variedad de colores disponibles, Ruiz precisó que la gama incluye tonos cálidos como salmón, rosado, rojo y amarillo, además del blanco que llevó al estudio ese día.
Sobre el riego, Germán fue claro en sus indicaciones: la planta no debe estar encharcada, sino recibir la humedad suficiente a diario. «Un riego normal va muy bien. Sin hacer charco», afirmó, y agregó que la raíz de esta especie es superficial, por lo que no penetra profundo en el suelo.
Ruiz también explicó el método correcto de poda. Cuando las flores comienzan a marchitarse, recomendó cortar al tercer nudito —es decir, a la altura de la tercera hoja contada desde la flor, realizando el corte a 45 grados— para que la planta vuelva a brotar.
Señaló además que a principios de primavera conviene dar una poda a mitad de la planta para estimular una floración abundante y pareja.
En invierno, indicó, la planta resiste bien las heladas: tiende a quemarse en las puntas, pero con una poda a la mitad se recupera sin problemas.

